
Reducir la contaminación del agua empieza por entender lo que está llegando a ella, directa o indirectamente. La agricultura intensiva utiliza fertilizantes y pesticidas químicos, dos de los productos más contaminantes para el agua. Los nutrientes o plaguicidas de origen natural permiten una agricultura más ecológica y sostenible.
Mejor tratamiento de las aguas residuales.Las aguas residuales producen una alta contaminación hídrica cuando se vierten en ríos y mares sin haber recibido un tratamiento correcto. Un consumo eficiente del agua, la menor utilización de productos químicos y unas correctas infraestructuras de depuración del agua son las mejores formas de simplificar y mejorar el tratamiento de las aguas residuales.
¿QUÉ HACER PARA REDUCIR LA CONTAMINACIÓN DEL AGUA?
Uno de los problemas más urgentes que tiene nuestro planeta es reducir la contaminación del agua. Además, uno de los mayores problemas que afrontará la humanidad en un futuro próximo será la escasez de agua potable debido al cambio climático y al aumento de los períodos de sequías. Esto sumado a los altos niveles de contaminación que están sufriendo las fuentes de agua están provocando que dispongamos de menos agua segura para el consumo.
El ser humano lleva décadas provocando, con su actividad, un impacto ambiental al que, si no ponemos fin cuanto antes, el daño a los ecosistemas y medio natural será irreversible. Por ello, desde Fundación Aquae, queremos proponerte una serie de recomendaciones con las que podrás contribuir a reducir la contaminación del agua
Acabar con la deforestación.
Los bosques son uno de los principales sumideros de agua, tanto a nivel atmosférico como de subsuelo. Cuanta mayor masa forestal, más agua dulce habrá en sus entornos. Además, los árboles sirven como depuradores de muchos contaminantes que se vierten al medio ambiente y ayudan a que no lleguen al agua. Aplicar esta medida podría ayudar a reducir la contaminación del agua en gran medida debido a la gran cantidad de masa forestal que desaparece cada día.

El deterioro de la calidad del agua tiene efectos negativos para el medio ambiente, la salud y la economía global. El propio presidente del Banco Mundial, David Malpass, alerta del impacto económico: "El deterioro de la calidad del agua frena el crecimiento y exacerba la pobreza en muchos países". La explicación está en que cuando la demanda biológica de oxígeno —medida que muestra la contaminación orgánica registrada en el agua— supera determinado umbral el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de las regiones ubicadas en las cuencas cae hasta un tercio.
¿Por qué se genera la contaminación del agua?
Los principales contaminantes del agua incluyen bacterias, virus, parásitos, fertilizantes, pesticidas, fármacos, nitratos, fosfatos, plásticos, desechos fecales y hasta sustancias radiactivas. Estos elementos no siempre tiñen el agua, haciendo que la contaminación hídrica resulte invisible en muchas ocasiones.
El agua se contamina a través de los medicamentos que tiramos por el retrete o el aceite que vertimos por el fregadero. Los residuos que se arrojan al mar o los ríos, son otro ejemplos. También lo son los micro plásticos, cuyas concentraciones en el mar están aumentando de manera acelerada. Y es que cada año, 8 millones de plásticos acaban en el mar alterando la vida de los ecosistemas que viven en ellos, según datos de la ONU.
Precisamente, este organismos internacional define la contaminación del agua como aquella que sufre cambios en su composición hasta quedar inservible. El agua contaminada supone la imposibilidad de uso humano de este recurso tan valioso. Este deterioro supone un grave peligro para el planeta y no hace más que exacerbar la pobreza entre los más vulnerables.



